Arte

Se cumplen 22 años sin el genio de Tino Casal

By  |  1 Comment

JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ

TinoCasalOlestartsHoy no podemos dejar de recordar al solista masculino más importante de los 80 en España: Tino Casal. Aunque reconocido por su distintiva voz, su imagen innovadora y sus llamativos atuendos de lentejuelas, chaquetas  y capas imposibles, no deja de ser una figura poco conocida entre los más jóvenes. Por eso desde OlestArts le reivindicamos como uno de los verdaderos iconos de La Movida madrileña cuando se cumplen 22 años de su fallecimiento en accidente de tráfico.

Nacido como José Celestino Casal Álvarez en Tudela Veguín (Oviedo) el  11 de febrero de 1950, demostró desde edad muy temprana sus innatas habilidades artísticas. Con tan solo 13 años integró la banda “Los Zafiros Negros”, pasando posteriormente a formar parte de la conocida agrupación asturiana “Los Archiduques”.

Más interesado en otro tipo de estilos y ambientes, se marchó a Londres en donde desarrolló otra de sus facetas más conocidas, la pintura. Empapado por la modernidad de la ciudad británica, pronto abrazó corrientes que estaban en pleno apogeo, como el glam rock, abanderada entonces por la figura omnipresente de David Bowie.

En 1977 regresa a España y consigue un contrato con la discográfica Phillips. Lejos de dar rienda suelta a su innegable frescura, Phillips quiso convertirlo en el sustituto de Nino Bravo –fallecido en 1973-, intentando lanzarlo como nuevo intérprete de la llamada “canción ligera”. Evidentemente la cosa no cuajó, pero Tino aprovechó la jugada para presentarse al Festival de Benidorm en 1978, quedando en segundo puesto y siendo galardonado como “Mejor Cantante Joven” y “Mejor Composición Musical”.

Tras la ruptura con su sello, en 1980 Tino comienza a producir trabajos para otros artistas como el grupo Goma de mascar; también co-financia la opera prima de Almodóvar Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Pero sería 1981 el año que marca su despegue artístico: produce y arregla temas para grupos como Tacones (álbum “Réquiem final”), Tebeo (álbum “Conversación privada”) o el pionero del heavy en España, Obús (álbum “Prepárate”); es contratado por EMI y publica su primer LP: “Neocasal”. De este disco se desprendió el archiconocido “Champú de huevo”, que se convirtió en #1 en España.

En 1983 publica “Etiqueta negra”, álbum que contiene uno de sus temas más conocidos, “Embrujada”, con el que nuevamente coronó las listas españolas. El disco fue reeditado posteriormente para incluir otro hit, “Tigre bengalí”, de la banda sonora de la película “Sal gorda” (1983). Tino continuó también durante ese año su labor de productor con grupos como Obús o Azul y Negro.

Con su carrera ascendiendo a velocidad meteórica, Tino Casal publica el disco “Hielo rojo” en 1984 aprovechando su gran momento.  El álbum, al igual que sus predecesores, alcanza el #1 en ventas en España, mientras que el single “Pánico en el Edén” es elegido tema oficial de la Vuelta Ciclista a España y se convierte en un superventas. El LP es reeditado posteriormente en formato doble, incluyendo versiones maxi de los temas.

Durante la gira de “Hielo rojo” Tino sufre un esguince y desoyendo los consejos médicos no permanece en reposo, actuando durante varios meses más y automedicándose. La situación pudo acabar en tragedia al contraer una grave necrosis ósea por la que tuvo que ser hospitalizado, permaneciendo en silla de ruedas varios meses. Todo este proceso produjo un punto de inflexión en la vida de Tino: comenzó a rumorearse que estaba enfermo de SIDA y mucha gente de su círculo habitual desapareció.

En 1987 reaparece con fuerza con la publicación de “Lágrimas de cocodrilo”, su cuarto álbum y nuevo #1 en ventas. La portada del disco muestra a un Tino desafiante, poderoso, mientras que el propio título del álbum parece hacer referencia a todas esas “amistades” que reaparecieron en la vida del artista al comprobar que regresaba al panorama musical. Del disco surgieron dos nuevos éxitos, “Eloise” -una versión del clásico de Barry Ryan de 1968 que se posicionó sin esfuerzos en lo más alto de la lista española- y Oro negro, tema de la Vuelta Ciclista a España de 1988.

Ya en 1989 aparece su último álbum de estudio, “Histeria”, siguiendo la línea de música electrónica y uso de sintetizadores de su anterior trabajo. El álbum incluyó el tema autobiográfico “Destino casual”, así como una sorprendente e innovadora versión en español del conocido tema de Roberta Flack Killing me softly with his song (Tal como soy) y otra del éxito de The Human League “Don’t you want me” (No somos héroes). Más preocupado por entonces por la pintura y el arte, y en cierto modo desengañado con la industria musical, Tino no promocionó el disco con la intensidad que se esperaba. Tampoco su discográfica.

El 21 de septiembre 1991, mientras se dirigía al estudio de grabación, sufrió un fatal accidente de tráfico al chocar contra una farola de la M-500 madrileña, a poca distancia del puente de los franceses. Tino murió justo en el instante en el que el helicóptero que lo trasladaba al hospital se elevaba en el aire. La causa de la muerte: rotura del músculo cardíaco, perforado por una de sus costillas. Siempre se comentó que Tino habría salvado la vida de haber llevado puesto el cinturón de seguridad. Para los que estéis interesados en su vida, existen tres documentos imprescindibles: el documental “Gran Casal, me como el mundo” (2004), la biografía de Gerardo Quintana “Tino Casal, más allá del embrujo” (2007) y el documental de Pep Navarro “Tino Casal: más allá del tiempo” (2013).

Tino fue, sin ninguna duda, uno de los artistas más completos de la Movida madrileña: cantante, productor, arreglista, pintor, escultor… Su obra únicamente podría encontrar parangón en la del recordado Carlos Berlanga, si bien Casal superaba claramente al tímido miembro de Dinarama con sus espectaculares indumentarias y su imagen explosiva.

Tras su muerte, versiones de otros artistas como Marta Sánchez y Alaska,  y la aparición de algún recopilatorio ocasional han tratado de sacarlo del olvido. Especialmente recomendables son las compilaciones “Todo Casal” (2011) y “4 en 1″ (2013), esta última es un box set con sus cuatro primeros elepés. Sin embargo, parece incomprensible que su figura no haya obtenido mayores reconocimientos y difusión, no obstante se trata del solista masculino español más importante de la década de los 80. Un destino inmerecido para una figura de máxima categoría, irreemplazable, adelantada a su tiempo y, probablemente, aún incomprendida.

Comentarios

1 Comment

  1. Inma

    30/09/2013 at 12:07

    Me acuerdo de como tronaba Hielo Rojo en mi casa cuando era pequeña y de como mis padres se asombraban de los atuendos de Tino Casal.
    Cierto que muchas facetas son desconocidas por el gran público, pero los que pudimos vivir su éxito, no lo olvidamos. Es oir en la radio una canción suya y volver todos esos recuerdos..

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>